Somos una pequeña empresa familiar ubicada en Valencia, concretamente en la Avenida Cardenal Benlloch 100, pero pese a esto, tenemos una larga historia detrás nuestro. La empresa la fundó mi abuelo Vicente Navarro, junto con mi padre Manolo Navarro (a la derecha en la foto), en diciembre de 1960. Y todavía estamos ubicados en el mismo sitio.

Foto de la familia Navarro en 2011

En los inicios se ideó una tienda de vinos y licores a granel. Por aquel entonces había poco embotellado y el consumo de vino estaba vinculado a la dieta diaria como aporte calorífico. 

Con el paso del tiempo, fuimos creciendo y poco a poco se generó una vía de negocio paralela a la tienda, consistió en la distribución mayorista o otros locales y tiendas.

Con la incorporación de mi madre, Rosa Llopis, en el año 1986, se le dio un nuevo impulso la empresa dotándola de una orientación más moderna y dinámica. Los graneles iban desapareciendo poco a poco y cada vez más se orientaba la venta hacia los vinos de calidad y los destilados de alta gama. 

En la década de los 90 se comenzó a apostar muy fuerte por los productos elaborados en nuestra tierra, cosa difícil en aquella época porque había muy poca oferta de vino valenciano de calidad. 

En 1989 se acometió una reforma y ampliación del local para transformarlo y dejar la estructura que ha perdurado hasta hoy en día, siendo entonces cuando se diseñó, pintó y colocó la fachada de cerámica tan representativa de nuestra idiosincrasia, arraigo a nuestra tierra, tradición y humildad. 

Fotografía de David Navarro

A partir de 2006 me hice cargo yo, David Navarro, de la empresa hasta la actualidad. Somos 7 personas que nos esforzamos por desarrollar ideas, proyectos y seguir apostando por los vinos y destilados premium, tratando de ser un referente en nuestra ciudad y en nuestro sector, pero manteniendo siempre la humildad y el empeño por la atención más cuidadosa y delicada que podemos hacia nuestros clientes.